Al tener un bebé, muchas preguntas comienzan a surgir, y a veces, acompañadas de miedos e incertidumbres. La llegada de un nuevo ser a nuestras vidas trae consigo una mezcla de emociones intensas y una responsabilidad que puede parecer abrumadora. Desde este lugar de comprensión y empatía, queremos hablar a los padres primerizos, transmitirles calma y cuidado para sus pequeños tesoros. Porque es cierto que los bebés son muy frágiles y todos compartimos ese temor de cómo criarlos de la mejor manera posible. De todas formas, algo que es realmente bueno para los peques, es enseñarles, y en este caso, vamos a hablar de enseñar a nadar.
La natación no solo se trata de una actividad física que fortalece el cuerpo, sino que también estimula el desarrollo cognitivo y emocional de los bebés. En un entorno acuático, los pequeños van experimentando una libertad de movimiento que no se encuentra en tierra firme, lo que entonces les permite explorar y descubrir sus capacidades de una manera única. Pero lo más interesante, es que es una oportunidad para fomentar el vínculo afectivo entre padres e hijos.
Por eso, hoy queremos explorar acerca de los beneficios de enseñar a nadar a los bebés, las técnicas más recomendadas y los cuidados necesarios para garantizar una experiencia que deje a todos tranquilos.
A ver de qué trata todo esto...

¿Cuáles son los beneficios de la natación en bebes?
Dentro de todas las actividades que se pueden realizar con los recién nacidos, podríamos decir que la natación es una de las más completas porque abarca desde la estimulación física hasta el desarrollo cognitivo y emocional. ¿De qué manera? Seguí leyendo:
Como mencionamos recientemente, en el agua, los bebés, al perder el peso, pueden moverse con total libertad y con menos restricciones que en tierra firme. Esto favorece para el desarrollo de su coordinación, equilibrio y fuerza muscular, a través de una forma más natural y encima divertida. Pero eso no es todo, el movimiento en el agua también ayuda a mejorar la flexibilidad y la postura, lo que puede ser beneficioso para su desarrollo físico a largo plazo. De hecho, un estudio publicado en el "Journal of Pediatric Health" encontró que los bebés que participan en clases de natación muestran un desarrollo motor más avanzado en comparación con aquellos que no lo hacen.
Los recién nacidos tienen un reflejo natural llamado "reflejo de inmersión" o "reflejo de buceo". Este reflejo permite que los bebés contengan la respiración automáticamente y cierren la glotis cuando se sumergen en el agua, evitando la inhalación de líquido. Este reflejo es más pronunciado en los primeros seis meses de vida y facilita la introducción de los bebés a la natación, haciendo que disfruten de la experiencia acuática de manera instintiva.
Por otro lado, existe otro estudio realizado por la Universidad de Griffith en Australia, que reveló que los niños que habían participado en clases de natación desde una edad temprana mostraban mejores habilidades cognitivas y de resolución de problemas en comparación con sus pares que no habían participado en dichas actividades. Esto se debe a la estimulación sensorial que les puede proporcionar el agua, junto con los movimientos y juegos que se realizan durante las clases, que los ayuda a mejorar la concentración, la memoria y la capacidad de aprendizaje.
Conoce todo sobre los distintos estilos de nado a través de nuestra página web.
Además, en las clases de natación se trabaja a partir de juegos y actividades que fomentan la confianza y la autoestima, resultando altamente beneficioso para el desarrollo emocional de los pequeños. Incluso la interacción con otros bebés y adultos en un entorno seguro y divertido puede ayudar a desarrollar habilidades sociales importantes.
Por último, y uno de los datos, quizás más importantes, es el fortalecimiento del vínculo entre el bebé y sus progenitores. No hay nada mejor que compartir momentos de juego y diversión con sus bebés, donde los padres lo único que tienen que prestar atención es al interactuar de manera lúdica y estrechar lazos con sus pequeños. Este tiempo de calidad es invaluable y sus efectos son eternos. ¿No es maravilloso que la natación pueda proporcionar un espacio de recuerdos duraderos y de conexión emocional profunda? Deténganse un segundo y piénsenlo.
¿Cómo enseñar a un bebé a nadar?
Una vez que ya vamos conociendo el porqué de estas actividades con los bebés, ahora podemos pasar al cómo. En primer lugar, nosotros recomendamos que comiencen esta interacción con los pequeños a partir de clases de natación para bebés, para que profesionales puedan proporcionales técnicas y dinámicas que sean seguras y que tengan un sentido. Pero también, es bueno saber que existen clase de natacion para adultos en donde puedan aprender a acompañar a sus bebes.
Estas clases suelen tener las siguientes características:
- Proporcionan un ambiente seguro y relajado: Las clases suelen llevarse a cabo en piscinas con agua tibia y poco profunda, para así crear un ambiente seguro y relajado para los bebés. Es importante que los padres se sientan cómodos y confiados en el agua.
- Utilizan juegos y canciones: Las actividades, por lo general, incluyen juegos y canciones que hacen que el aprendizaje sea divertido y más atractivo para los bebés. Esto ayuda a mantener su atención y a reducir cualquier ansiedad.

- Se trabaja en movimientos cásicos: Los instructores enseñan movimientos básicos como patadas, brazadas y flotación. Estos movimientos se realizan de forma lúdica, utilizando juguetes y otros accesorios.
- Foco en la interacción padre/madre-hija/o: Las clases están diseñadas para fomentar la interacción entre los miembros de la familia. Los adultos participan activamente en las actividades, para que de este modo se fortalezca el vínculo.
- Incluyen técnicas de seguridad: Se enseñan técnicas de seguridad básicas, como cómo sostener al bebé en el agua y cómo ayudarlo a flotar de manera segura.
¿Qué otras actividades se pueden hacer si sabes nadar? Averígualo en nuestro artículo.
Es importante elegir un lugar que esté capacitado para brindar todas las herramientas necesarias para que la clase se dé de la mejor manera.
¿Cómo enseñar a un bebé a nadar en casa?
Replicar las actividades de natación en casa puede ser una excelente manera de continuar el desarrollo y la diversión que los bebés experimentan en las clases de natación. Además, como con todo, siempre es bueno seguir practicando para familiarizarse cada vez más con el desafío. A continuación te dejamos algunos tips para que tengas en cuenta:
Intenta que la piscina o bañera que vayas a usar, esté limpia y que el agua esté a una temperatura adecuada (alrededor de 32 °C). Siempre es bueno incluir juguetes y accesorios que sean aptos para el agua, para hacer las actividades más divertidas.
En lo posible, reproducí las canciones y los juegos que se dan en las clases. Esto no solo va a hacer que la experiencia sea más divertida, sino que también va a ayudar a mantener la atención del bebé y reconocerá de qué se trata lo que están haciendo.
Seguí practicando los movimientos básicos como patadas, brazadas y flotación, no improvises otra experiencia si no te sentís seguro. Acordate que se pueden utilizar juguetes para hacer estas actividades más atractivas.
Se parte de la dinámica, participa de forma activa en las actividades y disfruta del tiempo de calidad con tu bebé, un poco de eso se trata en realidad.
Tené siempre presente las técnicas de seguridad básicas. Siempre sostené al bebé de manera segura y nunca lo dejes solo en el agua. La supervisión de un adulto durante toda la travesía es obligatoria.
Al seguir estas pautas y priorizar la seguridad, los padres pueden proporcionar a sus bebés una experiencia genial que jamás olvidarán; los padres en el recuerdo y los hijos en el sentirse amados.
Si sos el padre/madre pero no te sentís cómodo como para instruir a tu bebé, también podés probar con clases de natacion para adultos en montevideo.

¿Qué es la matronatación?
Seguramente algunos de ustedes ya escucharon hablar de la matronatación, pero para los que no saben, es la disciplina que trata un poco de lo que venimos hablamos. Es una práctica en la que madre y bebé nadan juntos, creando una experiencia única que enriquece para ambos. Esta actividad no solo promueve el desarrollo físico y cognitivo del bebé, sino que también fortalece el vínculo emocional entre madre e hijo.
Existen algunos tips para aprender a nadar de adulto y están en nuestro artículo. ¡Dale un vistaso!
Durante las sesiones de matronatación, la madre acompaña al bebé en el agua, proporcionando un entorno seguro y amoroso. Las clases suelen incluir juegos, canciones y ejercicios diseñados para estimular los sentidos del bebé y mejorar su coordinación y equilibrio. La interacción directa entre madre e hijo en el agua crea un ambiente relajante y divertido, lo que puede ayudar a reducir el estrés y mejorar el bienestar emocional de ambos.
📲 Para que puedan comprender un poco mejor, les dejamos este espectacular video:
Hermoso, ¿verdad?









